24 mayo, 2022

Por Hernán Majorani. Profesor de Tantra.

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“A Maldonado se lo llevó Macri”. “Maldonado es kirchnerista y está escondido en la casa de Cristina”. “Hola, soy Amado y estoy tuiteando desde mi I-Phone comprado con la guita que les robé, ¿dónde está Santiago Maldonado?”. “A los maestros, en vez de preguntar dónde está Santiago Maldonado, porque no preguntan dónde está Santiago del Estero, muchos no lo saben“. “Algo habrá hecho”.

Es lamentable, pero un hecho tan dramático como la desaparición de una persona en circunstancias controversiales cayó en “la grieta”. Y mostró lo más miserable de nosotros.

Así estamos, hermosos argentinos.

Después de 12 años de “reivindicación” de la política, así estamos.

Hola, soy Hernán Majorani y estoy en Capital Federal. ¿Dónde está Santiago Maldonado?

Hola, Hernán. Mirá, si estuviéramos en el 74’, te diría que se lo llevó Isabel Perón. Si estuviéramos en el 76’ te diría que se lo llevaron los genocidas. Si estuviéramos en el kirchnerismo es muy probable que se lo haya llevado Milani o la ex-Side. O los mismos que mataron a Nisman.

Si estuviéramos en Venezuela, te diría que se lo llevo Maduro.

Estamos en democracia, está gobernando un Frente (Cambiemos = PRO más UCR más CC) votado por la mayoría, los valores republicanos se están respetando más que nunca (admitamos que la vara nunca estuvo muy alta). Se cumplen los fallos de la Justicia, en el Congreso se debaten leyes aún sin tener mayoría para aprobarlas.

Se están persiguiendo mafias por primera vez en la historia de la democracia.

Se están construyendo cloacas por primera vez en la historia de la democracia.

El Gobierno de Cambiemo, guste a algunos, desagrade a otros, está lejos de ser una dictadura.
Afirmarlo es faltarle el respeto a las víctimas de esa época tan nefasta; es faltarle el respeto a 30.000 desaparecidos.

No obstante, seguimos sin saber dónde está Santiago Maldonado.

Es lamentable que, al caer en “la grieta”, se lo utilice políticamente. Es realmente lamentable. Pero la realidad es que seguimos sin saber donde está Santiago.

Ver a Baradel y su mafia intentando, no sólo utilizar este hecho para hacer política, sino que hacerlo con pibes desde El Jardín de Infantes. Ya roza lo perverso. Ese intento de querer enfermar a sus alumnos con sus prejuicios. Pedofilia mental (gracias, Ceci).

Escuchar a Hebe de Bonafini diciendo “No se puede comparar con Julio López porque López era carcelero”, dicho que no sólo es completamente falso sino que es completamente fascista.

De la misma forma que se escuchan macristas fanáticos diciendo cosas como que se lo tenía merecido, o cosas por él estilo, eh. O los que comparan las explicaciones que el Gobierno anterior  y la Justicia nos deben; con la desaparición de Maldonado. Son cosas diferentes. Queremos saber quién mató a Nisman, pero también queremos saber donde está Santiago. Estar de un lado o del otro, a eso me refiero con que cayó en “la grieta”.

Es lamentable que no todos querramos que aparezca con vida. Hay personas que parecen preferir que no aparezcan para seguir atacando al Gobierno. Prefieren que Santiago no aparezca y que Macri renuncie; a que Santiago aparezca y el Gobierno gane por más de 10 puntos en Octubre.

Los que queremos que aparezca sabemos que la mejor manera es despolitizar la cuestión. Esto es decir, no casarse con ninguna hipótesis por razones ideológicas y seguir el caso muy de cerca, de la manera más imparcial posible.

Los miserables de siempre gritan a los cuatro vientos “Se lo llevó Macri, que lo devuelva”. No sólo no hay ninguna prueba de que se lo haya llevado gendarmería, sino que, razonen conmigo.

Macri y Vidal están desarmando el aparato represor enquistado desde la Dictadura en la Policía Bonaerense. (Algo que no se animaron a hacer ninguno de los gobernadores peronistas que agarraron La Provincia)

El aparato represor que despareció a Luciano Arruga, el que probablemente desapareció a Jorge Julio López.

Hay más de 30 comisarios en cana por delitos que van desde coimas hasta narcotráfico y trata de personas.

Si Macri sabe que a Santiago Maldonado lo desapareció Gendarmería, ¿por qué no los mete presos y gana por más de 10 puntos en octubre?

¿Por qué lo retendría? El Estado es responsable de garantizar la integridad física de todos los habitantes. Incluyendo la de Santiago Maldonado.

Cada día más que pasa sin aparecer debilita al Gobierno y le dan leña a los miserables.

¿Por qué lo retendrían?

Algo no cierra en esa hipótesis.

Y a mi admirado pensador contemporáneo, Lucas Conde, le agradezco esta reflexión: “Si la gente que muere y desaparece no favoreciera a nadie, ni morirían ni desaparecerían”.

Lo cual desprende otra pregunta incomoda pero importante: ¿a quién favorece la desaparición de Santiago?

Yo creo que a nadie, que nos rebaja como sociedad. Pero esa es mi opinión, y suelo estar equivocado.

Resaltar que El Estado tiene la responsabilidad de cuidarnos a todos es importantísimo. El Estado es responsable por Santiago Maldonado. Aunque no parezca, por ahora, que sea por autoría o complicidad, por inoperancia.

También me quedó una idea dando vueltas, me la comentó una amiga.

Las fuerzas de seguridad de La Nación están en pésimo estado. Desactualizadas, cartelizadas, gerenciadas por el Gobernador feudal, “enmafiadas” ponele. Esto pasa hace décadas.

Me resulta bastante injusto pedir que se saneen esos organismos en meses.

¿Qué tan justo es pedirle a un Gobierno que encuentre a una persona desaparecida en La Patagonia cuando el 40% de la población no tiene agua potable?

Por favor, paremos la pelota, dejemos de politizar la cuestión. Es demasiado grave. Pero no dejemos de reclamar y preguntar, exigir saber, sin prejuicio, sin asumir nada; ¿Dónde está Santiago Maldonado?

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