Un terrible caso conmociona a toda la ciudad: en medio de una pelea familiar, un hombre quiso escapar del ataque, se subió a su camión y arrancó sin darse cuenta que su hijo se había escondido abajo.

El hecho sucedió en 121 y 527, en una zona conflictiva por usurpadores.

Momentos de extrema tensión se vivieron este miércoles en una zona de Tolosa, donde un chico de 7 años ,identificado como Francisco Bustos, murió atropellado por una camión conducido por su propio padre. El hecho ocurrió en 121 y 527, cerca de la bajada de la Autopista, en medio de una confusa situación que habría incluido una pelea familiar previa.

Según trascendió, hace más de un año, la tía de Francisco entró al terreno en el que vivieron el nene y sus padres hasta 2020 y tomó posesión de la propiedad. El lote, que cuenta con dos casas y dos galpones, quedó en manos de esa mujer y ella a su vez dejó que otras personas se instalaran allí. Así, el terreno, que tiene una dimensión aproximada de 600 metros cuadrados, quedó ocupado por varias personas que transformaron el sitio en una base desde donde se cometían distintos delitos, como venta de drogas o robos.

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Esa situación fue denunciada en la comisaría Sexta por los padres de Francisco, quienes dejaron asentado que el terreno había sido usurpado. Así lo explicaron los vecinos, que también apoyaron la denuncia dado que con el paso del tiempo la situación se volvió cada vez más insostenible.

El papá de Francisco trabaja en un corralón ubicado a una cuadra del terreno en cuestión y a pesar de estar viviendo en Punta Lara, frecuentemente iba a su antigua vivienda para ver el lugar. «Día por medio pasaba con el camión para ver como estaba la situación», contaron los vecinos. Finalmente, el pasado miércoles, Francisco acompañó a su papá al sitio en cuestión a bordo de un camión marca Daihatsu, propiedad del corralón en el que trabaja, y tras bajarse por unos instantes los usurpadores terminaron echándolos con palos y piedrazos. El papá del nene se volvió a subir al camión para irse del sitio rápidamente y pisó al niño quien se había caído al intentar montarse en el vehículo.

Francisco sufrió serias heridas y aunque la ambulancia del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME) no tardó en llegar, los paramédicos no pudieron hacer más que constatar la muerte del pequeño.

En el lugar trabajaron los agentes de la comisaría Sexta, el Grupo Técnico Operativo de dicha seccional, la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas, el Grupo de Apoyo Departamental y Policía Científica. El padre de Francisco, por su parte, quedó imputado en el marco de una investigación que fue caratulada como «homicidio culposo» y ya analiza la UFI N°14.

El relato del padre

“Me avisaron que estaban robando y fui a cerrar, porque estaba todo abierto”, informó el hombre ante la pregunta sobre cómo había comenzado el conflicto. “Cuando llego, uno de los nenes me dice: fue mi papá que te robó todo”, agregó, en referencia a unos de los ocupantes del terreno donde había dos casas y que desde hacía varios años estaba en disputa. 

Ante la prensa, Alejandro Bustos denunció que este jueves, cuando le indicaron quién le había robado, el acusado pasó en frente suyo y lo increpó, tratándolo de «sinvergüenza». «Ahí empezaron a tirar piedras«, aseguró el hombre al tiempo que mostraba sus brazos para indicar que había sido lesionado y que luego el Cuerpo Médico policial tomó registro de sus heridas. 

En cuanto comenzó el ataque, el hombre corrió hacia el camión mientras caían los piedrazos y trató de salir, pero delante suyo habían puesto una moto para obstruir el paso. Esto último fue indicado por el hijo del hombre, que lo abrazaba, al igual que su hija, mientras hablaba con gran aflicción. 

«Justo cuando pude sacar el camión el nene, que estaba con una vecina, me vio a mí ensangrentado, se le escapó de la mano y salió corriendo», prosiguió Alejandro Bustos. «No lo vi y pasó lo que pasó«, lamentó llorando. 

Al cerrar su testimonio, el hombre pidió justicia por su hijo. Poco antes de comenzar a relatar los hechos, Bustos había dicho que iba a denunciar a sus agresores. Ante la pregunta sobre cómo pensaba que continuaría su vida, el hombre respondió: «Tengo que seguir adelante». «Tengo dos criaturas que juegan al futbol, como jugaba él, y son chicos«, agregó, abrazando a sus dos hijos.

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