25 mayo, 2022

Por Hernán Majorani

Empezó la campaña. Sí, votamos hace un año y medio y ya empezó otra campaña. En algún momento vamos a tener que plantearnos nuestra neurosis política. Desde hace 20 años tenemos un año de gestión, un año de campaña. Un año de gestión, un año de campaña. Ya sabemos a quien agradecerle eso. Gracias, Carlos.

Ya se, es facil echarle la culpa a Menem de todo, sobre todo porque en gran parte la tiene, pero estamos en tiempos donde destacar lo obvio no es lujo. Estamos en tiempos complicados. Y no me refiero sólo a la situación socioeconómica, me refiero también a que estamos en el horno políticamente. Iba a decir “moralmente” o “éticamente” pero en eso estamos bien. Los argentinos tenemos la particularidad de reaccionar de forma solidaria ante la tragedia, sin embargo, siempre nos importó muy poco como hacer para evitarlas.

Hablando de tragedias, cuenta la mamá de Lucas Menghini, que cuando fallaron los frenos del Sarmiento y su hijo murió aplastado, Julio De Vido le ofreció un cargo, a cambio de que no denuncie la muerte de su hijo.

Julio De Vido, quien, a través de Jaime, y por orden de Néstor Kirchner, transó con los Cirigliano para que la plata de los subsidios al transporte vayan a sus bolsillos, y no a los frenos que podrían haber salvado la vida de Lucas.

Julio De Vido, con cuatro procesamientos, centenar de imputaciones, pruebas evidentes de corrupción, esperando tribunal que lo juzgue por la Tragedia de Once que dejó 52 muertos; hoy es diputado nacional. Hace poco la justicia no pudo allanar su domicilio en tiempo y forma por sus fueros parlamentarios. Ese tipo no está preso porque tiene fueros.

Como dije anteriormente, empezó la campaña, y la mayoría de los candidatos son candidatos por los fueros.

Evidentemente, Clarín no estaba nervioso cuando Néstor pronunció la frase a la que hace alusión el título de está columna de opinión. Porque sabía, sabe, todos sabemos; que cualquier proyecto de perpetuidad en el poder, que no contemple la alternancia, es insostenible.

Por eso no deberíamos ponernos nerviosos los argentinos por las elecciones de octubre. Gane quien gane, la obscenidad de lo denunciado por ambas parte de la grieta será, o descartado o corroborado, juzgado y condenado. La gran pregunta es ¿cuándo? Y ahí entran estas elecciones.

En lo único en lo que influyen estas elecciones es en el tiempo que nos va a tomar corroborar o descartar, básicamente, si los Kirchner -se robaron todo; o si Macri tomó un país con menos pobres que Alemania y lo convirtió en lo que es hoy.

Por un lado tenés al oficialismo diciéndote que la economía ya arrancó y que ya se va a empezar a sentir. Desde hace 1 año dicen eso. Y por el otro lado tenés a Roberto Navarro, periodista garpado con la plata de los Kirchner, citando a la UCA, afirmando que en Argentina hay dos millones de pobres más; pero desconociendo que el mismo observatorio advierte que el 90% de esa pobreza viene del gobierno anterior. Algo no cierra.

Ahí es donde la cosa se pone neurótica, decís “ya fue”, y bajás las revoluciones.

Tenemos una campaña donde hay videos y fotos porno de los candidatos filtradas en la web. En donde la ex Presidente tiene como segunda a una persona imputada por cobrar, al mismo tiempo, tres sueldos de El Estado; tenemos a “famosos” como candidatos. Y a candidatos que se creen “famosos” por ser candidatos. Tenemos candidatos que no conoce nadie, tenemos candidatos multi-procesados. Candidatos que estuvieron en “El Bailando”. Un cambalache.

Es necesario recordar que en campañas anteriores, pasamos por inventarle un celular narco a Francisco de Narváez, hacerle una cama a Macri con el tema de las escuchas ilegales, todas causas orquestadas desde el oficialismo, con la SIDE y Jueces como Oyarbide. Llegamos hasta ver como le metieron un agente de la SIDE, armado con una .22, con silenciador (detalle), en la casa donde vive con su familia Sergio Massa, cuando se presentó contra el candidato de Cristina, Martin Insaurralde de Cirio.

Verlo en bolas a Espinosa no me parece más tremendo que eso. En realidad, no se.

Hay que bajar los humos porque básicamente no se está votando nada. A lo sumo, se está “escrutineando”, ponganle. No tiene nada que ver.

Si el Gobierno gana, va a seguir adelante. Si pierde, va a seguir adelante aún más fuerte. El cristinismo perdió las últimas dos elecciones legislativas y fue cuando más fuerte se puso.

El cambio en la sociedad argentina es, como dicen los compañeros, irreversible. Mas temprano que tarde, los que sextuplicaron la importación de efedrina sin aumentar la producción de medicamentos, los que utilizaban empresas de El Estado para lavar guita de los sobreprecios en la obra pública, los que intentaron pactar impunidad con los acusados de matar a 85 personas en el atentado a la AMIA; van a ir presos. Sean senadores, diputados o presidentes. Está pasando en toda latinoamérica. Toda. Son hechos, no opiniones. La corrupción mafiocrática está comprobada.

Acá se vota tiempos. Tiempos políticos. Tiempos judiciales. Que en una Justicia adicta al poder van de la mano.

Y ¿saben que? Voy a confesar, en mi primera columna en este joven y tan prometedor medio, soy gradualista. Creo que los cambios son procesos y no revoluciones. No creo en la revolución, me sobra una “r”, creo en la evolución.

En octubre nos vamos a dar cuenta de que tan rápido estamos evolucionando. La evolución es la única constante. Pero, concentremonos, al menos por un ratito, en las variables, que son los candidatos.

A ver, tenemos a Cristina que cree que se puede esconder atrás de una banca en El Senado. Es tan cortoplacista que no se da cuenta que los fueros como herramienta de impunidad ya fueron. Arrancó la campaña en un teatro, donde un militante de ella lloró haciéndose pasar por laburante. Y sin reconocer absolutamente nada de su responsabilidad en la situación actual del país. Nada nuevo.

Tenés a Randazzo que quiere ser a Cristina, lo mismo que fue Néstor a Menem. Un enemigo inventado que le garantice impunidad. Ahora sale a decir que nunca fue kirchnerista (es posta, googleenlo), igual que Néstor en el 2003 decía que nunca había sido menemista; a pesar de haber sido Gobernador de Menem, haber hecho lobby para privatizar YPF, y tener a su mujer como Senadora menemista. Por dios, está libre sólo porque tiene fueros de Senador del FPV. Hasta tienen el mismo apodo: “El flaco”. Pero peca de necio al no darse cuenta de que la gente ya no quiere otro Néstor Kirchner.

En la amplia avenida del medio, Massa logró contagiarle lo chicanero a Stolbizer, pero la gente sigue pensando que Massa es un narco, es decir, ella no pudo limpiar la brea con la que sus propios ex “compañeros” embadurnaron la historia política del tigrense. Massa arrancó la campaña con críticas al gobierno y a CFK. Nada nuevo tampoco.

Y por parte del oficialismo, poca gente sabe quienes son los candidatos. Pero ojo, pasó lo mismo con Vidal. Todo el mundo decía que Aníbal Fernandez se la comía viva y le dejó el bigote más liso que pelo de chino. Los verdaderos candidatos del oficialismo son Macri y Vidal.

Obviamente estoy hablando de La Provincia de Buenos Aires. La madre de todas las batallas. Creo que es cantado que el oficialismo gana sin problemas en Capital y a nivel país.

Resumiendo, lo único que modifican estas elecciones son los tiempos judiciales. Es un verso que se debaten “modelos” de país, porque todavía no somos un país. Un país que genera comida para 400 millones de personas y la gente se muere de hambre no es un país, es otra cosa. Ya veremos.

Acá lo que se debate es el fin de la impunidad.

Los que dicen “vamos a volver” se mienten a ellos mismos. Ya no se puede volver, porque no hay nada a que volver.

¿Vamos a volver a ignorar y ocultar el índice de pobreza? ¿Vamos a volver a la violencia hacia quien piensa distinto? ¿Vamos a volver a 678? ¿Volver a la represión ilegal sin orden judicial? ¿Vamos a volver a matar un fiscal por investigar al Presidente?

Algunos ingenuos pensarán en CFK 2019, si llega a ganar La Provincia. Sean sinceros, ¿ustedes se imaginan a Cristina en un debate presidencial? (ahora son obligatorios por ley) ¿La Presidente que no daba entrevistas porque no podía responder una sola pregunta?

-“Pregunta para la Presidente Cristina: ¿por qué nos mintió a todos cuando dijo que se iba con 5% de pobres cuando en realidad era el 30%?”-

Listo, fin del debate.

Cristina sabe que no tiene chances de volver. Sólo busca, al igual que Menem, una silla afuerada donde esconderse mientras piensa cual será su proximo paso en falso.

Y obviamente, todo esto le sirve al Gobierno que últimamente se parece más a un cirujano nervioso que al mejor equipo de los últimos 50 años.

Tiempo. Eso es lo que elegimos en octubre. Tiempos políticos judiciales. El tiempo que vamos a tardar en meter presos a los corruptos es proporcional a la cantidad de votos que saquen los candidatos corruptos.

Eso si, es una hermosa oportunidad para demostrarles a los delincuentes que ya sabemos quienes son, y que aunque todos la estemos remando en dulce de leche repostero que pasó toda la noche en el freezer; seguimos eligiendo la política.
La política en serio. Robar no es política. Es una hermosa oportunidad para que votemos como cuando votamos a Alfonsín. Votar priorizando la política a la economía. Que la política ordene la economía, y no que la economía ordene la política. Es una hermosa oportunidad para que volvamos a votar con la cabeza y no con el bolsillo.

Todas opiniones, ninguna certeza. Las certezas para los necios. Ah, no, perdón. Una certeza. Empezó la campaña, y va a ser feroz.

1 thought on “¿Qué te pasa octubre, estás nervioso?

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