3 diciembre, 2022

Fue el grito de libertad que se pudo oír al concentrarse la movilización en su punto final que fue la Plaza San Martín. Aunque la tarde comenzó con un fuerte frio y una insoportable lluvia al llegar las 17 horas el clima fue mejorando dejando atrás las malas condiciones climaticas.

En el horario de la concentración la gente era poca. Con la visible presencia de organizaciones políticas, sociales y feministas como Barrios de Pie; Mala Junta de Patria Grande, quien brillaban por sus canciones y bombos; el Partido Obrero Revolucionario junto, casi pegado, a Pan y Rosas, quienes cantaban pero con la ayuda de megáfonos que opacaban al resto de las agrupaciones.

A un lado de ellos se encontraba Isadora que pertenece a la Izquierda Socialista en conjunto con independientes, que se mostraban pacíficos y tranquilos frente a la adhesión efusiva del resto de la concentración.

Tras pasar media hora, Plaza Moreno se colmó casi totalmente, mientras más pasaban los minutos más gente llegaba al lugar. Desde las facultades, habían llegado los últimos grupos en sumarse a la movilización, ya que los mismos habían concentrado en sus casas de estudios hacia pocos minutos. Fue entonces cuando la diversidad de banderas y colores políticos se hizo visible.

Al asentarse en sus lugares se vio una clara separación entre las agrupaciones de izquierda que se alojaban dándole la espalda a la catedral, es decir, completamente del otro lado; y las peronistas que se ubicaban próximas al lugar característico de la religión.

En esta jornada organizada por el colectivo #NiUnaMenos, se impulsó una consigna diferente la cual comprendía e incluía a todos.: “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”. Con estas palabras la movilización buscaba no solo llegar a tratar cuestiones de aborto, femicidios, abusos y violencia de género, sino que también se dirigía al momento que pasa el país con el reconocido y reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Más allá de las personas que se acercaban a la plaza para sumarse a la adhesión social y política, había otros que no perdían la oportunidad para poder conseguir algo de dinero. Se trataba de los vendedores callejeros que aprovecharon la ocasión para vender pañuelos, de color rosa o verde. Al levantar la vista se podía ver que en cada uno de esos cuellos y mochilas había un pañuelo, en su mayoría verde, pero en algunos lugares se escapaban retazos de rosa.

Antes de llegar a ser las 18 horas las personas comenzaron a moverse pasando por los puntos más importantes del centro como Plaza Italia; calle 7; el cine de calle 8; entre otros, para desembocar finalmente en  Plaza San Martín. El transitar fue pacifico y no se hizo presente la fuerza policíal, sólo aparecieron los de tránsito durante pocos minutos cuando la muchedumbre atravesaba la 7.

Cabe destacar la notoria  y masiva  identificación con la serie española la Casa de Papel y el matriarcado, impulsado en la misma, ya que se veían jóvenes con las caretas características de la novela. Además, de utilizar el tema más conocido, Bella Ciao, para fastidiar la figura de los curas, la Iglesia, del aborto clandestino y del propio presidente argentino.Asimismo fue llamativo la existencia de bocinazos de parte de taxistas y remiseros que apoyaban la manifestación, actitud que no estamos acostumbrados a oír.

La gente se dejó de mover. Las jóvenes que llevaban las consigna #NiUnaMenos alertaron que debía rodear la plaza. La imagen mostraba una movilización de personas que lograban abrazar la plaza San Martín por costados. Había micrófonos, un escenario y equipo de sonido comenzarían a hablar.

Con reclamos por las victimas de femisidios y desapariciones se reclamaba la separación de la iglesia de parte del Estado, se expresaban en los carteles y también en los altos parlantes. Resaltando constantemente la importancia de los despidos como los ocurridos en la línea 144, como el mal accionar del gobierno nacional al generarlos como al acordar económicamente con el FMI. Aunque la que peor parte se llevaba era la gobernadora de la provincia, Maria Eugenia Vidal,  hacia quienes eran las mayores acusaciones.

“No solo los golpes son signos de violencia. También violencia significa despido, precarización laboral, en las escuelas , en los hospitales, en nuestras casas, violencia son los abusos, violencia extrema es llegar hasta a las muertes”, relataban los parlantes una vez que toda la movilización se preparó para escuchar los relatos y consignas movilizantes.

Relatando extremos casos, pero reales, de femizidios como de curas abusadores en actividad, tanto de la ciudad como el resto del país,  como el caso del sacerdote Aguirre que vive y ejerce en el barrio de Gonnet.

A menos de una semana de la votación del aborto, se realizó esta gran y masiva movilización replicada tanto en Buenos Aires como en diferentes ciudades del interior del país, que se constituyó como la tercera vez que se moviliza este colectivo con tal adhesión. Quienes buscan la legalización siendo efectivo como  libre y gratuito en todos los hospitales.

Llegando al final de la sesión se pidió como objetivo convocar “el 13 de junio en el Congreso a las 12 del medio” donde se decidirá el futuro de las decisiones abortivas. “Si no hay aborto legal que quilombo se va armar le cortamos las rutas y quemamos la catedral “ finalizó la jornada con este simbólico cantico.

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