26 noviembre, 2022

La fiscalía reveló detalles de las conversaciones entre Magdalena Espósito, la madre del menor, y Abigail Páez, su pareja.

“No quiero ver al Lucio porque me amarga la vida”, se descubrió en uno de los chats.

Se conocieron más detalles escalofriantes de las torturas y vejaciones a las que era sometido Lucio Dupuy, el nene de 5 años asesinado a golpes en La Pampa en noviembre de 2021. Los chats entre la madre del chico, Magdalena Espósito, y su pareja, Abigail Páez, ambas acusadas del asesinato, revelaron la violencia con la que trataban al pequeño.  

La causa por el crimen avanza y esta semana se realizará la presentación de pruebas para el juicio oral y la fijación de la fecha de las audiencias. La familia Dupuy recibió las acusaciones de los fiscales y de su abogado querellante José Mario Aguerrido, que incluye informes con los violentos detales de la convivencia del menor con las dos mujeres.

En varias entrevistas, Ramón Dupuy, el abuelo de Lucio, reveló que los chats entre Espósito y Páez muestran que “tenían planeado matarlo, desde el primer día que se lo llevan. Todo está en los chats“. “La aberración que le han hecho. Lo que sufrió mi nieto. Lo matan por odio de género”, expresó.

La autopsia reveló que el nene tenía el glande desgarrado y mordeduras en sus genitales. “Le cortaron los genitales a mordiscones, imaginate lo que ha sufrido, un disparate. También lo estuvieron pisando, mientras agonizaba lo violaron”, lamentó el abuelo.

En su acusación, los fiscales indican que tras la apertura de los celulares de las dos imputadas surgen “mensajes escalofriantes de castigos inhumanos al que era sometido el niño”. “Falta de comida, frío, penitencias interminables contra una pared, golpes de puño en la panza que le provocaban vómitos continuos, golpes en la cara que le provocaron lesiones visibles, amenazas respecto de que no podía contar a nadie lo que vivía si no sería peor no mandarlo al jardín por dos motivos: primero para que no vieran las maestras sus lesiones y segundo como forma de endilgarle castigo, ya que disfrutaba de ir al jardín“, detalla, entre los padecimientos del chico.

En esos chats también “se comentaron miedos de que se quitara la remera y otros adultos vieran sus marcas de golpes, que cuando salía comía en demasía porque luego tenía periodos de hambruna en su casa y temían que se dieran cuenta de ello”.

“Le ponían hielo para que se le deshincharan los golpes de la cabeza, acuerdos entre las mujeres de excusas que expondrían en el jardín para justificar su ausencia, o para que no se juntara con amiguitos, y para no ir a la casa de la abuela, en referencia a la madre de Abigail Páez”, continúa el informe.

Los fiscales señalan que “en esos mensajes se puede leer como Lucio era una molestia para Abigail y Magdalena y todo el tiempo pensaban como quitarlo de sus vidas para que no arruinara su relación de pareja, y según ellas sus peleas y discusiones las motivaba Lucio”.

“¿Cómo le pegaste en la panza? Van dos veces que vomita”, expresa otro desgarrador mensaje entre ambas. Un vómito del chico en el baño de la casa hizo que lo castigaran dejándolo en el patio un día de frío y lluvia. Entonces, Abigail expresó: “No quiero ver al Lucio porque me amarga la vida“.

“La lectura de estos mensajes demuestra que durante la convivencia y hasta el fallecimiento del menor, tanto Abigail Páez como Magdalena Espósito golpearon a Lucio, provocaron lesiones que luego ocultaron con aislamiento del niño de su vida social, sabían que vomitaba producto de las lesiones, era su anhelo que Lucio saliera de sus vidas”, afirman los fiscales.

El Ministerio Público Fiscal de La Pampa solicitó a fines de febrero que se amplíe la acusación contra las acusadas y detenidas con el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante”, algo que fue aceptado por el juez Néstor Ralli.

Así, la madre de Lucio quedó imputada por “homicidio triplemente calificado por el vínculo y con ensañamiento y alevosía; en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y formas concretas de realización y con acceso carnal vía anal, triplemente agravado por ser la guardadora al momento de los hechos, por ser cometido por dos personas y por existir convivencia con la víctima menor de 18 años, como delito continuado”. Páez, en tanto, pasó a ser imputada por “homicidio doblemente agravado”.

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