2 julio, 2022

Luego de una jornada extensísima de 3 días que incluyó todo el fin de semana, el evento despidió la edición de este año con Foo Fighters y Martin Garrix.

Por Germán Albariño

Desde que se anunció que este año volvería el Lollapalooza a Argentina, una enorme cantidad de fanáticos explotaron de alegría. Luego de 3 años de ausencia que para algunos fueron eternos, el reconocido festival volvía al Hipódromo de San Isidro tras su exitosa edición de 2019 y sus posteriores cancelaciones de 2020 y 2021.

La confirmación de las bandas y artistas que estarían presentes aumentó aún más la expectativa y como suele ser común en este tipo de eventos, amalgamó a una gran cantidad de público con gustos sumamente distintos dispuesto a ir y enriquecerse con las diferentes propuestas. Entre los distintos géneros se observó una selección marcada por el rock, el pop, el rap, trap y rock nacional.

Miley Cirus fue la principal atracción del día viernes.

La jornada inicial del día viernes comenzó con lluvia en la mañana y auguraba un desarrollo complicado, pese a esto, alrededor de las 13 horas la lluvia cesó y permitió que se desarrolle todo con normalidad. En este primer día hubo una excelente mezcla de géneros que permitió una diversidad sorprendente. Alrededor de las 5 de la tarde la banda A Day To Remember hizo su performance enfocada hacia el post-hardcore, el screamo y el metalcore, un género que tuvo sus años de gloria a principios de los años 2000 pero que todavía tiene fanáticos al día de hoy.

En esa onda también dio un muy buen show la banda Turnstile, con influencia del hardcore punk más duro pero con una mezcla interesante de géneros. A su vez, la banda de rock argentino Air Bag hizo una presentación muy interesante para sus fanáticos y para cualquiera que quiera poder incursionar en su música. Por el lado de la música urbana estuvieron presentes fuertes representantes de la industria local como Duki, Bizarrap, Wos y Seven Kayne, una nota sumamente positiva para todos ellos que continúan expandiendo el género y amplificando su llegada.

Por último, la nota rapera del día la brindó ASAP Rocky y la electrónica el super conocido Alesso con un show que hizo bailar y saltar a toda su audiencia. Como cierre de oro para esta noche, la gran Miley Cirus brindó un show de 1 hora y media que hizo explotar a todo el público y con ello culminar una jornada sumamente positiva.

The Strokes fue el grane evento del sábado brindando un excelente show.

El día sábado fue la jornada que nos tocó cubrir y también volvió a mostrarse muy interesante nuevamente por la gran cantidad de público dispuesto a sorprenderse con nuevas propuestas musicales o artistas con los que no se encuentra sumamente relacionado. Por el lado del rock nacional dio la nota alta “El Mató a un Policía Motorizado” como una de las bandas con una gran proyección a futuro y una excelente puesta en escena y por supuesto, el gran Litto Nebbia, una leyenda de la música local y que encargó de repasar clásicos ante una audiencia entre renovada y clásica.

También el trap local volvió a pisar fuerte el segundo día con Nicki Nicole (que cantó con No Te Va A Gustar, Duki y Bizarrap) con un show sumamente electrizante y el rap de Khea también conquistó a varios espectadores. Por otra parte, Machine Gun Kelly brindó un show de 1 hora que mezcló el pop punk tradicional con algunas frases rapeadas y una energía sumamente contagiosa y rebelde.

La emergente Doja Cat hizo lo suyo con un gran show y una enorme puesta en escena que sorprendió a todo el público presente, mezclando el funk y el dance de manera formidable, sumado a muy buenas coreografías. Sumado a esto, la apuesta fuerte del día 2 fueron los The Strokes que llenaron el ambiente de garage rock e indie durante hora y media, con una buena performance de su líder Julián Casablancas. Así y todo el cierre fue bajo la música electrónica de Alan Walker.

Foo Fighters conquistó al público con un show a puro rock en la noche del domingo.

Por último, el día domingo volvió a tener una banda post hardcore con tintes screamo llamada Idles, que llenó de locura y energía el ambiente. También el rock/pop nacional tuvo dos puntos fuertes con Emmanuel Horvilleur, un artista que se esperaba mucho en este festival, y Babasónicos, banda legendaria si las hay y que enamoró a todos los espectadores. La escena local esta vez tuvo su presencia con Tiago PZK y L-Gante que fueron de los más esperados y concurridos. Por su parte el rap tuvo a Jhay Cortez dando un enorme show de 1 hora y 15 minutos.

Con todo esto sobre la mesa, faltaba el plato fuerte del tercer y último día, que fueron los Foo Fighters y su aplanadora de sonido que enloqueció al público durante 2 horas, el show más largo del festival. Mezclando sus influencias de Nirvana con toda la música noventera norteamericana, su líder Dave Grohl se mostró como un frontman sumamente entrañable y querible por todos. La gente acompañó con mucho pogo, cantos y dedicatorias para la banda oriunda de Seattle.

Luego de Foo Fighters, se encargó de cerrar el tercer día y por ende de terminar con el festival el gran Martin Garrix con un show de poco más de una hora que hizo que finalice todo muy arriba y con una gran energía. Así fue una nueva edición del Lollapalooza que obviamente dejó más que contentos a sus fanáticos y que seguramente se siga repitiendo los próximos años.

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